“La Voz que No Calla: Pepe Fernández del Campo y la Dignidad de Ferrol en Tiempos de Silencio”

“La Voz que No Calla: Pepe Fernández del Campo y la Dignidad de Ferrol en Tiempos de Silencio”

Un Artículo de Admiración y Apoyo

En tiempos donde el conformismo y la resignación parecen marcar el tono del discurso público, la voz de Pepe Fernández del Campo se alza con la fuerza de quien no solo piensa, sino que siente profundamente el destino de su tierra. Su reciente artículo en Galicia Ártabra sobre la supresión del tren directo Ferrol-Madrid no es solo una denuncia certera, sino un acto de valentía cívica y compromiso con una ciudad que ha sido reiteradamente marginada en los grandes planes de desarrollo nacional y autonómico.

Pepe no habla solo como académico ni como técnico. Habla como ferrolano consciente, como ciudadano con memoria y visión, como profesor con criterio y formación, pero sobre todo como alguien que no acepta el olvido como destino. Su formación en Derecho, su especialización en inteligencia artificial y su línea de investigación sobre internacionalización de empresas le otorgan una mirada única, capaz de conectar la realidad local con los grandes procesos económicos y políticos globales. Desde esa perspectiva, recuerda algo esencial: sin infraestructuras, no hay futuro. Y sin voluntad política, no hay infraestructuras.

La supresión del tren no es un simple cambio de horarios: es un golpe simbólico y real a la dignidad de una comarca que lo tiene todo para resurgir. Ferrol cuenta con una historia industrial y naval que no se puede ignorar, con un puerto estratégico que otros envidiarían, con paisajes únicos y, sobre todo, con un capital humano cualificado, comprometido y con ganas de quedarse, si se le permite. El problema no es Ferrol: el problema es el abandono sistemático por parte de quienes reparten los recursos como si la periferia no mereciera el mismo trato que el centro.

La crítica de Fernández del Campo, sin embargo, no es solo una denuncia: es también una propuesta. Al recordar que “allí donde llega el tren, llega también el futuro”, nos ofrece una visión clara del papel que el ferrocarril debe jugar en la vertebración territorial y el desarrollo sostenible. No se trata de nostalgias ni de romanticismo ferroviario: se trata de eficiencia, de justicia y de estrategia económica. Su texto nos recuerda que las conexiones físicas son también conexiones sociales, empresariales, educativas, humanas. Y que sin ellas, Ferrol no puede competir en igualdad de condiciones.

Frente a la desidia, Pepe ofrece lucidez. Frente al olvido, compromiso. Frente al silencio institucional, una palabra clara, valiente y argumentada. Su escrito debe ser leído como un manifiesto, una llamada a la acción colectiva, una exigencia de respeto y dignidad. Porque cada tren suprimido no solo aleja a Ferrol de Madrid: también lo aleja de las oportunidades, del empleo, de la esperanza.

Por todo ello, es justo y necesario felicitar a Pepe Fernández del Campo. Por decir lo que tantos piensan pero pocos se atreven a escribir. Por demostrar que la crítica bien argumentada es una forma de amor a la tierra. Y por recordarnos que Ferrol merece algo más que el silencio: merece voz, merece tren, merece futuro.