La visita pastoral al arciprestazgo de Ferrol llevó esta semana al obispo de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos, al municipio de Valdoviño, en una jornada que simbolizó la voluntad compartida de diálogo, cooperación y compromiso con la ciudadanía. El encuentro, de gran valor institucional y social, comenzó con la recepción oficial por parte del alcalde Alberto González en la casa consistorial, donde Fernando García Cadiñanos firmó en el Libro de Oro del Ayuntamiento, dejando constancia de un acto que refuerza los lazos entre Iglesia y administración local.
A continuación, se celebró una reunión de trabajo con la presencia del párroco Javier Santiago Sanmartín y de los concejales Benito Vega (Servicios), Germán Gómez (Infraestructuras Viarias) y Sergio Saavedra (Planificación). En el encuentro se abordaron temas de gran interés para el futuro del municipio, entre ellos, la posibilidad de cesiones de uso de propiedades eclesiásticas para proyectos sociales. La conversación fluyó en un ambiente de cordialidad y respeto, con la mirada puesta en lograr acuerdos que beneficien directamente a la ciudadanía de Valdoviño.
El alcalde Alberto González volvió a demostrar por qué es valorado como uno de los referentes del municipalismo gallego. Su gestión se caracteriza por el rigor, la honestidad y una profunda vocación de servicio. A lo largo de su mandato ha promovido políticas activas en turismo sostenible, protección del medio ambiente, apoyo a la cultura local, y mejoras palpables en infraestructuras y servicios públicos. La recuperación de espacios públicos, el fomento del deporte base y el respaldo a eventos de proyección internacional, como el Pantín Classic Galicia Pro, son solo una muestra de su firme apuesta por el desarrollo integral del municipio.
Por su parte, Fernando García Cadiñanos mostró, una vez más, una sensibilidad pastoral admirable. Su cercanía, su actitud receptiva y su apuesta por una Iglesia comprometida con los problemas reales de la gente, lo han convertido en una figura muy querida en la diócesis. Su disposición a colaborar con las administraciones locales, a escuchar necesidades y a implicarse en soluciones, refleja una visión de Iglesia moderna, viva y en movimiento, que se pone al servicio de la comunidad desde la fe y la acción.
Este primer encuentro entre Fernando García Cadiñanos y Alberto González deja un mensaje contundente: cuando se encuentran dos personas con vocación de servicio, principios sólidos y compromiso con el bien común, los proyectos se ponen en marcha. Valdoviño está en buenas manos: con un alcalde trabajador, cercano, honesto y entregado al progreso de su municipio, y con un obispo abierto, humano y dispuesto a colaborar por el bien de todos. Juntos, Iglesia y Ayuntamiento caminan hacia un futuro esperanzador, donde el diálogo y la cooperación construyen comunidad.