«La sanidad pública se cae a pedazos… literalmente»

«La sanidad pública se cae a pedazos… literalmente»

Un paciente herido por el desplome del techo en el Hospital de Ferrol mientras el PP exige “respeto”

Mientras Feijóo exige “respeto” en la prensa, la sanidad pública gallega se desmorona. Y no en sentido figurado: parte del falso techo de una habitación del Hospital Arquitecto Marcide se vino abajo esta madrugada, hiriendo a un paciente que se encontraba ingresado en la quinta planta. Podría sonar a metáfora de la situación sanitaria que vive Galicia tras años de recortes y privatizaciones, pero no: el techo literalmente cayó encima de un enfermo.

La Consellería de Sanidade se apresuró a emitir un comunicado, intentando apagar el incendio con un cubo de agua, informando que se ordenó la inspección de las habitaciones cercanas y que 28 pacientes fueron reubicados de manera preventiva. Nada tranquilizador. Porque si una parte del techo se cae sin previo aviso, la confianza en que las otras habitaciones estén en perfecto estado se evapora más rápido que un compromiso electoral del Partido Popular.

¿Dónde está el respeto, señor Feijóo?

Este mismo lunes, se prevé una evaluación más exhaustiva de la estructura. ¿Y mientras tanto? Pues los enfermos, a reorganizarse como puedan, como si de un juego de Tetris sanitario se tratara. Ni un solo responsable político ha pedido disculpas, ni ha comparecido para dar explicaciones. Eso sí, Feijóo sí ha tenido tiempo hoy de pedir “más respeto” en los medios de comunicación.

¿Respeto, señor Feijóo? ¿Hacia quién? ¿Hacia usted y su partido, que han desmantelado la sanidad pública con la frialdad de un contable y la alegría de un especulador inmobiliario? Porque lo que no parece merecer respeto alguno, según sus políticas, es la vida, la seguridad y la dignidad de los pacientes gallegos.

Una sanidad que se cae a trozos… por diseño

Este no es un accidente aislado. Es la consecuencia directa de años de abandono, de infrafinanciación y de una política sistemática de desprecio a lo público. Galicia lleva más de una década bajo gobiernos del PP, primero con Feijóo y ahora con Alfonso Rueda, que siguen la misma hoja de ruta: recortar, desinvertir, precarizar y luego decir que “no hay dinero”.

¿Y para qué no hay dinero? Para arreglar los techos, para contratar médicos, para mejorar la atención primaria. Pero sí hay dinero para conciertos con la sanidad privada, para derivar pacientes a clínicas privadas, para abrir la puerta a la privatización encubierta del sistema público.

¿Y en Madrid? Ayuso privatiza hasta el aire que respiran los pacientes. Hospitales públicos con gestión privada, servicios externalizados, y una propaganda que vende “libertad” mientras la sanidad se convierte en un negocio.

28 pacientes reubicados… ¿hasta cuándo?

28 personas ingresadas tuvieron que ser desplazadas de forma apresurada. No por un incendio, ni por una inundación, ni por una catástrofe natural. Fue un techo que se vino abajo en plena madrugada, mientras uno de los afectados dormía. ¿Cuánto hace que ese techo no se revisaba? ¿Qué presupuesto se destinó a su mantenimiento? ¿Y cuántos otros techos están ahora mismo a punto de caer?

Lo verdaderamente preocupante no es sólo el desplome. Es el contexto: una Xunta que ha recortado en mantenimiento hospitalario, que externaliza servicios clave, que precariza a los sanitarios mientras presume de “modelo gallego” como si se tratara de una maravilla digna de exportar.

Mientras tanto, Tellado insulta desde Madrid

Por si todo esto no fuera suficiente, el portavoz del PP, Miguel Tellado, gallego de nacimiento y especialista en desviar la atención con declaraciones altisonantes, no ha dicho ni una sola palabra sobre el incidente de Ferrol. En cambio, ha encontrado tiempo para atacar a periodistas, insultar a la oposición y soltar soflamas vacías en defensa de su partido.

¿Dónde están ahora las prioridades, señor Tellado? ¿No es noticia para usted que un paciente sea herido dentro de un hospital por culpa del deterioro estructural? ¿No es importante que haya 28 personas desplazadas por riesgo de colapso? ¿O será que estas cosas no importan porque ocurren en la pública?

Lo que se cae no es sólo el techo. Es la confianza

Este suceso en el Hospital de Ferrol es el símbolo de una sanidad pública que se cae a pedazos. Literal y figuradamente. Una metáfora de la destrucción silenciosa de un sistema que debería ser intocable. Porque cuando los recortes llegan a tal punto que el propio edificio ya no aguanta, el mensaje es claro: la salud pública no es una prioridad para quienes gobiernan.

Y mientras tanto, desde Génova, nos piden “respeto”. Pero el respeto no se exige, se gana. Y se pierde, sobre todo, cuando un techo se derrumba sobre un enfermo y lo único que hacen es callar, encubrir, mirar para otro lado y echar la culpa a otros.

  • Galicia ha perdido más de 1.500 profesionales de atención primaria desde 2009, según informes del propio Sergas.
  • En 2023, más de 200.000 gallegos esperaban por una cita con el especialista, cifra récord en la comunidad.
  • Las listas de espera quirúrgica han aumentado un 47% en los últimos cinco años, mientras las derivaciones a la privada han crecido más de un 70%.
  • En los Presupuestos de la Xunta de 2024, sólo el 1,3% del gasto sanitario fue destinado a mantenimiento de infraestructuras, mientras el 8,6% se destinó a conciertos con empresas privadas.
  • Más del 70% de los hospitales públicos en Galicia tienen instalaciones con más de 30 años de antigüedad, y menos del 15% ha recibido rehabilitación estructural en la última década.
  • En Madrid, bajo Ayuso: el 55% de las camas hospitalarias privatizadas siguen recibiendo financiación pública. La CAM gastó en 2024 más de 800 millones de euros en derivaciones mientras cerraba camas en hospitales públicos.

Estos no son datos técnicos. Son señales de alarma. Son cifras que sangran.
Son la prueba de que el PP no está gestionando la sanidad pública: la está dejando morir.
Y cuando los techos caen, lo que se desploma de verdad es la mentira del “modelo de éxito”.